La coca de dacsa también se conoce como coca de ploure (torta de lluvia) porque se cocinaba en los días de frío y lluvia, cuando apenas se podía trabajar en el campo. Se elabora con harina de maíz, agua, aceite y sal, y tradicionalmente se rellena con atún, huevo rallado y tomate frito, o con boquerones, sardinas o sofritos de espinacas. Es un plato muy vivo todavía en comarcas como La Safor y la Marina Alta, y en Dénia tiene larga tradición.
Aquí la usamos de otra manera: como base crujiente y fina que sostiene el torrat, la sardina ahumada y la panceta sin robarles protagonismo.
El centro del plato son los pimientos y la berenjena asados a la brasa. En valenciano, torrats (del verbo torrar, que significa asar). La brasa carameliza, ablanda y concentra: dulces y ahumados son el alma de este entrante. Esta combinación de verduras asadas es también la base de algunos de los platos más tradicionales de esta cocina (el torrat, el espencat, el esgarraet) sobre los que hablaremos otro día.
- Coca de dacsa con pimientos y berenjena asada, sardina ahumada y panceta
- Coca de dacsa con torrat, sardina ahumada y panceta
La sardina ahumada y la panceta completan el plato. La sardina ahumada conecta con la larga tradición de salazones y ahumados del Mediterráneo. La panceta pone el contrapunto de la montaña. Para quienes no puedan tomar gluten, este plato tiene versión adaptada. Pídelo y te lo decimos.
Puedes reservar tu mesa haciendo clic aquí o pasarte a vernos a Venta de Posa, en La Xara.
