Dos ingredientes sencillos que juntos funcionan muy bien
Hay platos que nacen de una idea complicada. Y hay platos que nacen de poner al fuego lo que tienes. Este es de los segundos.
El puerro a la brasa
El puerro va directo a la brasa, sin preparación previa y sin marinada. El fuego hace su trabajo: por fuera se quema, por dentro se concentra y se vuelve dulce y suave. Es una verdura que la gente infravalora, y que con calor directo cambia completamente de carácter.
El polp sec, un producto con historia en la Marina Alta
El pulpo seco –polp sec en valenciano- es una de las señas de identidad de esta comarca. Antes de que existieran las neveras, el pulpo se curaba al sol y al viento para poder conservarlo. El resultado es un producto con una intensidad de sabor que el pulpo fresco no tiene: más concentrado, más salino, con una textura firme. Una técnica que se lleva a cabo desde el otoño hasta la primavera, porque el calor del verano no lo permite.
En la Venta de Posa lo servimos también solo, a la brasa, para quien quiera conocerlo en su forma más pura. Pero en este plato lo hemos puesto en diálogo con el puerro.
Por qué funcionan juntos
El puerro dulce y el pulpo seco intenso se equilibran. Y debajo de los dos, un parmentier de patata con jugo de pimientos hace de base cremosa. El fondo ahumado del pimiento asado liga los dos elementos sin robarles protagonismo.
Es un plato de producto y de brasa, sin más.
Lo encontrarás en nuestra carta entre los entrantes, junto a otros platos que también tienen historia detrás.
